miércoles, 5 de mayo de 2010

Pensamiento




Muchas veces la gente me dice: "Annie, me arrepiento de lo que dije o hice". Eso es muy usual pero no es tan común que la gente me diga que se arrepiente de algo que pensó. Parecería que el pensamiento dada tal vez su invisibilidad no es lo suficientemente contundente como para ser fuente o causal de conductas que derivan en muchas ocasiones en hechos de los cuales luego nos arrepentimos.

Creo que no hemos sido educados para valorar el efecto que un sólo pensamiento tiene sobre nuestras vidas en la medida que es el antecedente inmediato de toda acción. Todo acto viene precedido por un pensamiento. Más o menos consciente pero pensamiento al fin.
Independientemente de que se vea o no, cuando una persona emite un pensamiento, literalmente, se desprende de ella una masa de energía con una calidad acorde a la naturaleza misma de ese pensamiento. Esto no constituye una abstracción. Literalmente, es un desprendimiento el cual es perfectamente comprobable ya que máquinas muy sensibles pueden fotografiarlo.

Todo esta compuesto por átomos. El átomo tiene doble carga: carga positiva y carga negativa. Esto produce un movimiento oscilatorio o una vibración. Si recordamos al Kybalion, una de las leyes es la de VIBRACIÓN la cual nos señalaba que TODO VIBRA.

LA CALIDAD DE LA ENERGÍA ESTARÁ DADA POR LA DIFERENCIA DE CANTIDAD DE MOVIMIENTOS POR MINUTO. La energía tiene color, sonido y vibración.
Una energía que vibra en forma lenta es oscura y negativa. Por el contrario, la energía positiva es blanca y posee una elevada frecuencia vibratoria.

La Ley de Polaridad dice que los opuestos son iguales. Son Iguales en CALIDAD, difieren en vibración. La Física clásica nos dice que frío y calor, por ejemplo, son dos conceptos que pertenecen a un mismo patrón sólo que tienen distinta graduación.

Por ejemplo: si analizamos una emisión de violencia y otra de paz, nos encontramos que las dos masas son iguales sólo que en distintos estados de polarización. Si logramos aumentar la velocidad de la energía calificada como violencia, la estaríamos haciendo pasar por diferentes estados hasta polarizarla hacia lo positivo y transformarla en Paz.

Esto vamos a hacer con nuestros patrones mentales negativos: cambiarles la polaridad. Es importante recordar que en el momento en el que comenzamos a hacer una TRANSMUTACIÓN CONSCIENTE de nuestros patrones mentales, van a accionarse la RESISTENCIA la cual se manifiesta como cansancio, irritabilidad, mal humor, sueño, etc. cada vez que nos dispongamos a trabajar.

Existe lo que se llama INERCIA POSITIVA e INERCIA NEGATIVA.
La primera es la facilidad que nos brinda el entorno para transmutar nuestros patrones de forma más fácil. Por ejemplo, a comienzos de año se registra mucha inercia positiva o cuando recién nos casamos, o comenzamos algo.
Por el contrario, la inercia negativa se da en entornos de aburrimiento, de descreimiento, de saturación, etc. donde sentimos que por más que intentemos modificar cualquier aspecto de nuestro devenir, no saldremos exitosos. Es por esto que en nuestro trabajo de "higiene energética", es VITAL que comencemos a alejarnos de personas, situaciones, amistades en general, rutinas sociales, etc. que no contribuyan a aumentar nuestra inercia positiva.
Se trata de comenzar a estar atentos, a obser-nos y a observar aquello y aquellos de quienes nos rodeamos. Observar en el adentro y en el afuera. Observar nuestro devenir interno. Nuestros pensamientos recurrentes, torturantes y automáticos que nos quitan vigor, frescura, creatividad y nos llevan por caminos trillados. Ingresamos así una vez más al círculo vicioso, a los andariveles de nuestro ego cuando tenemos todo, si lo deseamos, para ingresar y gozar del círculo virtuoso.

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