viernes, 2 de abril de 2010

Neutralidad



Si usted escucha la palabra “neutral”…tal vez le pasa como a la mayoría. Asociamos a falta de compromiso o pasividad. Pero, siempre algún buen maestro llega a sacarnos de nuestra ignorancia y corrige nuestras percepciones erróneas. Eso me sucedió a mí cuando alguien me trajo la pregunta aleccionadora:
Annie, ¿no pensaste nunca que la neutralidad es un estado de consciencia?
¡Caramba! eso es bien cierto. Y su enseñanza me pareció lo suficientemente lúcida como para compartirla con usted en este día donde siento que revisar conductas como EL JUZGAR, PERDONAR, OFENDER GRATUITAMENTE, REFLEXIONAR, y RE-PENSAR ACTITUDES, navegan por mi consciencia de forma más insistente….

Confieso haber sido siempre pronta a la reacción, hipercrítica e impulsiva para luego tener que morderme la lengua y con dolor en el corazón también confieso haberme tenido que tragar lágrimas de arrepentimiento. De modo que – usted que me conoce sabe – un viernes santo no es una fecha recreativa o vacacional para mi ya que las imágenes dolientes de MI MAESTRO irrumpen en mi consciencia como lo hacen siempre, pero en este día, con un dejo de tristeza profunda. No estoy nunca en un viernes santo con espíritu de armar el bolso para irme de parranda. No tengo nada contra quien lo haga. Sólo comento y comparto con usted mi sentir. Ni mejor ni peor, el mío.

Entonces comparto estas iluminadoras reflexiones que me llegaron en el momento justo:
La Neutralidad es un estado de consciencia. Es también una virtud necesaria especialmente cuando vamos a implementar importantes cambios en nuestra vida o cuando atravesamos por situaciones difíciles y caóticas. Para alcanzar este estado de neutralidad necesitamos conectar primero con nuestra naturaleza interna de paz.

En el estado de neutralidad ni juzgamos ni criticamos ni saltamos a conclusiones en relación a lo que sucede o vemos, no entramos en reacciones. Gracias al estado de neutralidad nos distanciamos de lo que sucede fuera, nos convertimos en un observador, y vemos la globalidad de lo que está sucediendo.

Neutral no significa pasivo, desde la neutralidad podemos descubrir maneras de ayudar y de contribuir en las situaciones. La neutralidad es un estado en el que dejamos que nuestro intelecto y nuestras emociones descansen en un profundo estado de paz, lo cual nos da mucha claridad.

Por ejemplo, en las relaciones, cuando no permanecemos neutrales, vemos a las personas, recordamos su pasado e inmediatamente emitimos juicios que colorean nuestra visión y actitud. Desde la neutralidad, estamos alertas y atentos y no permitimos que ningún recuerdo negativo influya en nuestra percepción. Para crear relaciones armoniosas y elevadas, es necesario cambiar diariamente nuestra visión de las personas y no arrastrar nada negativo del pasado. La neutralidad nos ayuda en esto.

“Om Shanti” es la clave para experimentar un estado de neutralidad. Om significa el alma, el ser y Shanti significa paz. Conectando con la consciencia de que “soy un alma de paz”, el estado de neutralidad surge de manera natural, permitiéndonos permanecer activos y positivos de forma fácil y sostenible.

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