

La evolución tiene fases o etapas: la geósfera o evolución geológica (materia inanimada), la biósfera o evolución biológica, (vida biológica) y la Noósfera o evolución de la conciencia universal. La noosfera es la consecuencia del pensamiento humano sobre el medio ambiente
Cada pensamiento puede dar lugar a un programa mental. La repetición de un pensamiento crea un nuevo surco cerebral. A mayor profundidad del surco cerebral, mayor facilidad en la emisión espontánea de ese pensamiento que lo creó.
Cada grupo de pensamientos afines forman un conjunto de surcos cerebrales y quedan archivados en la mente en módulos de pensamientos.
Cada módulo de pensamiento aflora al nivel consciente con mayor espontaneidad en la medida de su repetición y de la creencia que en ellos se tenga.
De manera consciente podemos inducir la creación de nuevos surcos cerebrales y nuevos módulos mentales. Sólo de uno depende la calidad que dará a esa nueva creación.
Cada módulo mental y sus correspondientes surcos cerebrales son parte de nuestra manera de ser. Si hemos sido en un 80% negativos, como la moderna psicología lo ha demostrado; si nuestros pensamientos nos darían asco si los viéramos reflejados en la pantalla de un televisor, podemos desde ahora revertir la situación si esa es nuestra voluntad.
Iniciar el proceso de revertir la situación equivale a una reingeniería mental. Equivale a una reprogramación mental. Esa reingeniería y reprogramación sólo uno puede hacerla en uno mismo. Nadie puede hacerla por nosotros.
Todos estamos capacitados para iniciar la reingeniería mental con su reprogramación.
Reingeniería significa crear nuevos surcos cerebrales cada vez más profundos por la repetición consciente de pensamientos que contribuyan a nuestra sanidad, que nos pongan en el lugar de dueños de nuestros pensamientos, que nos inspiren a ser creativos no reactivos, pensamientos de construcción no de destrucción, recordando que en consciencia, creamos sanidad, en inconsciencia, perpetuamos enfermedad y desintegración. Nadie lo puede hacer por nosotros.
Cada grupo de pensamientos afines forman un conjunto de surcos cerebrales y quedan archivados en la mente en módulos de pensamientos.
Cada módulo de pensamiento aflora al nivel consciente con mayor espontaneidad en la medida de su repetición y de la creencia que en ellos se tenga.
De manera consciente podemos inducir la creación de nuevos surcos cerebrales y nuevos módulos mentales. Sólo de uno depende la calidad que dará a esa nueva creación.
Cada módulo mental y sus correspondientes surcos cerebrales son parte de nuestra manera de ser. Si hemos sido en un 80% negativos, como la moderna psicología lo ha demostrado; si nuestros pensamientos nos darían asco si los viéramos reflejados en la pantalla de un televisor, podemos desde ahora revertir la situación si esa es nuestra voluntad.
Iniciar el proceso de revertir la situación equivale a una reingeniería mental. Equivale a una reprogramación mental. Esa reingeniería y reprogramación sólo uno puede hacerla en uno mismo. Nadie puede hacerla por nosotros.
Todos estamos capacitados para iniciar la reingeniería mental con su reprogramación.
Reingeniería significa crear nuevos surcos cerebrales cada vez más profundos por la repetición consciente de pensamientos que contribuyan a nuestra sanidad, que nos pongan en el lugar de dueños de nuestros pensamientos, que nos inspiren a ser creativos no reactivos, pensamientos de construcción no de destrucción, recordando que en consciencia, creamos sanidad, en inconsciencia, perpetuamos enfermedad y desintegración. Nadie lo puede hacer por nosotros.
Somos dueños de los efectos pero también dueños de las causas.
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