miércoles, 10 de marzo de 2010

El Cerebro es un organo sociable




La Neurociencia ha descubierto que el diseño mismo de nuestro cerebro lo hace sociable, inexorablemente atraído a un íntimo enlace cerebro a cerebro cada vez que nos relacionamos con otro persona. Ese puente nervioso nos permite hacer impacto en el cerebro y por ende, en el cuerpo de cualquier persona con la que interactuamos. Incluso nuestros encuentros más rutinarios actúan como reguladores en el cerebro preparando nuestras emociones, algunas deseables, otras no. Cuanto más fuerte nos relacionamos emocionalmente con alguien, mayor es la fuerza mutua. Nuestros intercambios más potentes se dan con esas personas con las que pasamos mas tiempo todos los días, año tras año, es especial, aquellos a quienes más queremos.

Durante esos enlaces neurológicos nuestros cerebros se entregan a una danza emocional, una danza de sentimientos. Nuestras interacciones sociales funcionan como moduladores, que continuamente reacomodan aspectos clave de nuestra función cerebral a medida que orquestan nuestras emociones.

Los sentimientos resultantes tienen consecuencias de largo alcance, que nos recorren todo el cuerpo enviando cataratas de hormonas que regulan los sistemas biológicos, desde el corazón hasta las células inmunológicas.

Pero lo más asombroso es que la ciencia ahora rastrea conexiones entre las relaciones más estresantes y el funcionamiento de genes específicos que regulan el sistema inmunológico.
Hasta un grado sorprendente, nuestras relaciones no sólo moldean nuestra experiencia sino también nuestra biología. El enlace cerebro a cerebro permite que nuestras relaciones más fuertes nos moldeen en asuntos tan frívolos como reírnos de las mismas bromas o tan profundos como qué genes se activan o no en las células T, los soldados del sistema inmunológico en la constante batalla contra las bacterias y los virus invasores.

Las relaciones nutritivas tienen un impacto beneficioso sobre nuestra salud mientras que las tóxicas pueden actuar como un veneno lento en nuestros cuerpos.

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